jueves, 25 de junio de 2015
Agenda Urgente: DDHH y Cambio Climático
Recuerdo la última vez que participé en una asamblea mundial de Amnistía Internacional (AI).
Fue el año 2011 e iba con el objetivo de incidir en la agenda de promoción y defensa de derechos humanos de AI a propósito del asunto del Cambio Climático (CC).
El propósito quedó así: se dispuso una declaración (de carácter no obligatorio) acerca de la importancia de considerar seriamente este tema en la mentada agenda en un futuro próximo.
Más adelante, en el año 2013, la siguiente asamblea mundial de Amnistía Internacional aprobó una resolución vinculante llamando a fortalecer sus alianzas inter - organizacionales alrededor del asunto del CC.
Lo que sucedió en la asamblea de 2013 concretó lo que desde los pasillos se había definido en 2011: que AI considera que el Cambio Climático es un tema propio de organizaciones ecologistas el cual de modo indirecto influye en la realización de los derechos humanos.
En base a ello, Amnistía Internacional considera que los efectos nocivos del CC se deben abordar desde el campo de los derechos humanos meramente mediante alianzas con el ecologismo.
Como miembro de AI, y más aún como defensor de DDHH, me siento frustrado por esta postura institucional, que dicho sea de paso es compartida por otras organizaciones de derechos humanos tales como Human Rights Watch.
Entender al Cambio Climático como un "tema más" a agendar en el listado de asuntos a considerar de parte de las organizaciones de DDHH es un error a mi juicio.
El Cambio Climático antes que un tema es un marco, o si se quiere una condición. Es el marco ecológico, económico, político y social que está empezando a condicionar (y en un futuro cercano, condicionará) a todas las relaciones humanas desde un nivel macro hasta un nivel micro.
Y esto desde luego va a afectar de manera determinante a la realización en general de todos los derechos humanos.
Pongamos un ejemplo: la capacidad de los Estados de realizar derechos.
En un mundo rebasado por los desastres ambientales (provocados por el CC) los Estados, principalmente los de países subdesarrollados, serán "Estados-bombero" que apenas podrán cubrir las necesidades más urgentes de sus poblaciones... y esto siendo optimistas, porque incluso el funcionamiento y la existencia misma de los Estados se verá en cuestión (piénsese en los Estados de Oceanía que están por desaparecer).
¿Acaso estos Estados estarán en capacidad de realizar satisfactoriamente los derechos sociales?
¿Acaso no habrá motivos fundados para caer en la tentación de implementar por motivos de seguridad nacional (dado que el CC amenazará -a varios niveles - a tal) gobiernos autoritarios que no realicen derechos políticos elementales como elegir y ser elegido?
El Cambio Climático representa a nivel global una problemática multi-dimensional muy serio y mal hacen las organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional en "patear" para más adelante o simplemente en desentenderse de aquél asumiendo que todo esto son especulaciones o un simple tema ecologista.
Urge cambiar el rumbo: el momento es ahora, si de lo que se trata es promover y defender a los derechos humanos hay que pensar ya dicha intención para una realidad mundial sumida en el Cambio Climático.
sábado, 13 de junio de 2015
La Visa: Irritante y Patética
Acaba de firmarse el convenio entre la Unión Europea (UE), por un lado, y Perú y Colombia, por otro lado, para la exención del visado para viajes de corta duración al territorio parte del Tratado Schengen (en Europa) por parte de los ciudadanos de estos dos últimos países.
Esta firma es sólo un paso más en un largo proceso incierto,
ya que aún falta la ratificación de dicho convenio por parte de los parlamentos
respectivos.
Hay que incidir en que que es muy probable que el Parlamento
Europeo no apruebe esta medida, por un mero cálculo de interés electoral de
parte de los eurodiputados –de cara a una ciudadanía europea reacia a cualquier
ventana que se abra a la inmigración tercermundista-.
Pero el punto que queremos resaltar aquí es el mero hecho
que la UE y otros se atribuyan la facultad de evaluar a países en vías de desarrollo
como Perú o Colombia a ver si sus ciudadanos “califican” para ser exonerados
del visado.
A nuestro parecer, esto humanamente es degradante y va en contra
de la dignidad humana pues si todos los individuos somos igual de valiosos ¿por
qué hemos de ser discriminados según nuestra nacionalidad (o la falta de
aquella, en caso de los apátridas)?.
Claro, se nos podrá replicar que los Estados ejercen sus
propias leyes y lo hacen porque los pueblos que –presuntamente- representan gozan
de soberanía.
Pero, frente a ello planteamos si acaso la soberanía popular
(noción que se atribuye a colectividades con fronteras difusas e identidades
artificiosas) ha de estar por encima de la dignidad humana (esa que corresponde
a las personas de carne y hueso) o más bien ha de ser al revés.
Desde una perspectiva radical de derechos humanos (es decir,
una que va a la raíz) nos decantamos sin duda alguna por la segunda
opción y no renunciamos al ideal de un mundo donde el libre tránsito universal sea
algún día un derecho humano materializado.
Todo ello sin perjuicio de señalar la hipocresía de un
discurso oficial “neoliberal” para el cual el libre tránsito de mercancías –vía
los tratados de libre comercio entre Estados- es un anhelo a conseguir a toda a
costa (y hasta incluso hay una entidad paralela a las Naciones Unidas como lo
es la Organización Mundial del Comercio que presiona, según los intereses del
gran capital, por ello) mientras el libre
tránsito de personas humanas queda bajo ese mismo discurso restringido por
cuestiones de ”seguridad”.
Si el “neoliberalismo” fuese coherente (y si fuese tan
liberal como se pregona) habría también de proponer el libre tránsito universal
de personas.
Mientras tanto, unos evaluando y otros mendigando por
visados….irritante y patético a la vez.
viernes, 5 de junio de 2015
Comenzar de nuevo
He volado y he caído.
Creí que el trabajo de docente que había aceptado me iba a satisfacer.
La realidad fue otra.
La universidad en donde laboré está muy desorganizada y francamente brinda un ambiente laboral hostil.
Pero, bueno, ahora tengo que pasar la página.
La vida me da una nueva oportunidad felizmente.
Tengo ahora un programa de radio justo sobre el tema que me gusta que es Derechos Humanos y Ambiente.
En paralelo, he de aprovechar este tiempo para editar mi tesis de maestría en formato de libro.
Eso me va a servir de vitrina.
La idea es que este comenzar de nuevo me sirva para fortalecerme.
Y fortalecerme es importante de cara a mi proyecto de ayudar a un mundo que bajo un contexto de Cambio Climático necesita de los Derechos Humanos más que nunca.
Ya habrá tiempo de hablar de mis ideas e ideales.
Por ahora, miro al cielo y no veo las horas de volver a volar.
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